SEGUNDA LECTURA
La mística cristiana tiene ciertamente una relación íntima con la muerte de Cristo, pero en cuanto esta muerte no se queda en si misma, sino que se abre a la resurrección. Una mística puramente masoquista no es, pues, cristiana.
![]()
Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos 6,3-4.8-11.
Hermanos:
Los que por el bautismo nos incorporamos a Cristo; fuimos incorporados a su muerte.
Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que, así como Cristo fue despertado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva.
Por tanto, si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él, pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él. Porque su morir fue un morir al pecado de una vez para siempre, y su vivir es un vivir para Dios.
Lo mismo vosotros consideraos muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor Nuestro.
![]()