SEGUNDA LECTURA
El cristiano no presenta, como tal, un específico «modo de vida»: ni español, ni americano, ni romano, ni occidental, ni oriental. El cristiano debería ser siervo de todos. El Evangelio es una buena noticia, de la que ni el oriente ni e occidente, ni el norte ni el sur tienen el monopolio de traducción, de edición o de difusión.
Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios 10,31-11,1.
Hermanos:
Cuando comáis o bebáis o hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para gloria de Dios.
No deis motivo de escándalo a los judíos, ni a los griegos, ni a la Iglesia de Dios.
Por mi parte, yo procuro contentar en todo a todos, no buscando mi propio bien, sino el de ellos, para que todos se salven.
Seguid mi ejemplo, como yo sigo el de Cristo.
![]()