PRIMERA LECTURA

El amor matrimonial hizo a Oseas intuir el amor de Dios hacia su pueblo. Un profeta posexílico acude a ese simbolismo para anunciar al pueblo devastado y en tiniebla de sentido un próximo amanecer. En el anuncio mismo hay fuerza salvadora. En el interior del que anuncia y de los que le escuchan se realiza ya una salvación que podría dar sentido a todos los humanos. Vivida en el interior, la salvación es transformadora y pregonera.


 

Lectura del Profeta Isaías 62,1-5.

Por amor de Sión no callaré,
por amor de Jerusalén no descansaré,
hasta que rompa la aurora de su justicia
y su salvación llamee como antorcha.

Los pueblos verán tu justicia,
y los reyes, tu gloria;
te pondrán un nombre nuevo,
pronunciado por la boca del Señor.

Serás corona fúlgida en la mano del Señor
y diadema real en la palma de tu Dios.

Ya no te llamarán «abandonada»,
ni a tu tierra «devastada»;
a ti te llamarán «Mi favorita»,
y a tu tierra «Desposada»;

Porque el Señor te prefiere a ti
y tu tierra tendrá marido.

Como un joven se casa con su novia,
así te desposa el que te construyó;
la alegría que encuentra el marido con su esposa,
la encontrará tu Dios contigo.