EVANGELIO

Muchas veces nuestras llamadas «crisis de fe» se producen sencillamente porque nuestra búsqueda se reduce al ámbito de los muertos. Pensamos que Cristo existió, incluso que resucitó; pero olvidamos que vive y que vendrá al final de la historia. A Cristo se le busca, no entre los vejestorios de museo, sino entre los problemas que afectan a la vida de nuestros contemporáneos.

«Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. Ven, Señor Jesús.» Sacramento de la Pascua de Cristo, la Eucaristía es primicia de la salvación que esperamos, cuando Cristo venga en gloria y entregue al Padre, sometido, todo el universo. Con la venida definitiva de Cristo, apareceremos nosotros también en gloria, ciudadanos de un mundo nuevo, donde la comunión con Dios y la relación fraternal será el fruto de la donación del mismo Dios, siendo «todo en todos. La Eucaristía es «el banquete cristiano en el que entramos en comunión con Cristo, se realiza el memorial de su pasión, el creyente se llena de gracia y se nos da la prenda de la gloria futura».

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 24,1-12.

El primer día de la semana, de madrugada, las mujeres fueron al sepulcro llevando los aromas que habían preparado. Encontraron corrida la piedra del sepulcro. Y entrando no encontraron el cuerpo del Señor Jesús. Mientras estaban desconcertadas por esto, se les presentaron dos hombres con vestidos refulgentes. Ellas, despavoridas, miraban al suelo, y ellos les dijeron: -¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí. HA RESUCITADO. Acordaos de lo que os dijo estando todavía en Galilea: «El Hijo del Hombre tiene que ser entregado en manos de pecadores, ser crucificado y al tercer día resucitar».

Recordaron sus palabras, volvieron del sepulcro y anunciaron todo esto a los Once y a los demás. María Magdalena, Juana y María la de Santiago, y sus compañeras contaban esto a los Apóstoles. Ellos lo tomaron por un delirio y no las creyeron.

(Pedro se levantó y fue corriendo al sepulcro. Asomándose vio sólo las vendas por el suelo. Y se volvió admirándose de lo sucedido.)