SAN AGUSTÍN COMENTA LA SEGUNDA LECTURA

 

1Jn 4,7-10: ¿Has sentido los pasos de la caridad?

Piensa en lo que has bebido. Has bebido la caridad. Si la has conocido, Dios es caridad (1 Jn 4,8). Por lo tanto, si has bebido la caridad, dime dónde la bebiste. Si la has conocido, si la has visto, si amas, ¿de dónde procede ese amor? Todo lo que amas rectamente, lo amas mediante la caridad. ¿Cómo mediante la caridad? O ¿qué cosa amas cuando amas la caridad? Por tanto, si amas, ¿de dónde te viene el amor? Viene hasta ti, lo conoces y lo ves; no se le ve en un determinado lugar, ni se le busca con los ojos corporales, para que se le ame con mayor ardor. No se le oye al hablar, y cuando vino hacia ti no se la sentía al caminar. ¿Acaso sentiste alguna vez los pasos de la caridad, paseándose por tu corazón? ¿Qué es, pues? ¿A quién pertenece eso que ya está en ti y que no percibes? Aprende a amar así a Dios.

Sermón 23,13