SEGUNDA LECTURA

Creer en el nombre de Jesucristo equivale a amarse unos a otros los hombres. Es, pues, inútil pretender un cristianismo solamente horizontal o solamente vertical. La figura de cruz domina fatalmente la espiritualidad cristiana.

 

Lectura de la primera carta del Apóstol San Juan 3,18-24.

Hijos míos, no amemos de palabra ni de boca, sino con obras y según la verdad. En esto conocemos que somos de la verdad, y tranquilizaremos nuestra conciencia ante El, en caso de que nos condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo.

Queridos, si la conciencia no nos condena, tenernos plena  confianza ante Dios; y cuanto pidamos lo recibiremos de El, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada. Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y que nos amemos unos a otros tal como nos lo mandó.

Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él; en esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos dio.