|
H O M I L Í A S |
|
|
DOMINGO
IV DE PASCUA |
|
|
PARA VER LA IMAGEN AMPLIADA HAGA CLIC SOBRE LA MISMA |
||
|
No sé -y perdonad que comience este comentario con un intento de humor-, no sé, digo, si ninguno de nosotros se siente entusiasmado por ser comparado a una oveja. La oveja no parece un animal especialmente inteligente. Hoy, en nuestra sociedad, cuando el ideal parece ser el del ejecutivo agresivo, seguro, convincente -o la mujer liberada, también segura, sin complejos-, proponer el ejemplo de la oveja como animal dócil que en manada obedece al silbido o a la voz del pastor..., ciertamente no sé si es muy sugestivo. Pero es la comparación que hemos escuchado en el evangelio. Se nos ha dicho que nosotros debemos ser como ovejas. Vale. Intentemos ver qué significa, qué se nos quiere decir. -Somos su pueblo y ovejas de su rebaño En primer lugar, quizá convendría recordar lo que hemos escuchado en el salmo (una lectura -digámoslo entre paréntesis-, que a menudo no escuchamos con atención pero que es tan importante, tan Palabra de Dios, como las restantes). DECÍA EL SALMO: "somos su pueblo y ovejas de su rebaño". Y ahí está la primera cosa que nos toca, que debe afectarnos, en la comparación de tratarnos de ovejas. Porque las ovejas no van solas, cada una por su lado, sino en rebaño. Claro está que -como decía al principio- hoy parece casi un insulto decir que uno forma parte de un "rebaño" (vivimos en una sociedad que se pretende individualista, de afirmación personal). Pero, sea como sea, EL CRISTIANO FORMA PARTE DE UN "REBAÑO". O, dicho de otro modo, quizás más comprensible: forma parte de un pueblo. Y ésta es la primera afirmación que hoy deberíamos destacar: no hay vida cristiana. CR/C:NO HAY SEGUIMIENTOS DE JC, no hay pertenencia a la Iglesia, SIN SABERSE MIEMBROS DE UN PUEBLO, ovejas de un rebaño. No se puede ser cristiano cada uno a su aire, desentendiéndose de los demás -y mucho menos menospreciando a los demás, sean quienes sean estos "demás"- no se puede ser cristiano sin aceptar que formamos parte de una Iglesia, aunque haya en nuestra Iglesia cosas que nos molestan. Este tiempo de Pascua que estamos celebrando no es sólo celebración alegre de la Resurrección de Cristo, anuncio de Vida nueva y eterna para todos. Es también CELEBRACIÓN DEL VIVIR EN LA COMUNIÓN QUE ES LA IGLESIA, la comunidad de los seguidores de JC. Es lo que nos recuerdan cada domingo de este tiempo tanto la lectura histórica de los Hechos de los Apóstoles -el recuerdo de la iglesia naciente-, como la lectura profética del Apocalipsis -la profecía, el anuncio de la meta hacia la que se encamina la Iglesia. Creer en JC resucitado significa también estar dispuesto a formar parte de este "rebaño" que es la Iglesia. Permitid que lo repita: NO PODEMOS SER OVEJAS QUE SE SEPARAN DEL REBAÑO; si JC nos compara a este débil animalito que es la oveja es porque necesitamos vivir unidos al "rebaño", es decir, a la comunión cristiana que es la Iglesia. Aunque nos cueste. -Escuchan mi voz y yo las conozco y ellas me siguen Con todo, como cualquier comparación, no debe exagerarse. Si recordamos lo que hemos escuchado en el evangelio, debemos constatar que JC habla de UNAS "OVEJAS" MUY "PERSONALIZADAS". Me explico: no como un número más en el rebaño, sino como alguien - hombre, mujer- que tiene una relación muy personal con JC. Porque dice: "escuchan mi voz y yo las conozco y ellas me siguen". NO BASTA EN ABSOLUTO FORMAR PARTE DEL REBAÑO (multitudinariamente, rutinariamente). Lo que JC dice EXIGE UNA RELACIÓN PERSONAL: escuchar su voz. Cada uno, cada uno de nosotros -para ser cristiano- no puede contentarse con ser miembro de la Iglesia (venir a misa, cumplir los preceptos, etc.) sino que hay algo mucho más importante, también más difícil pero también más humano, más enriquecedor: saber escuchar personalmente la voz de JC, su palabra de vida, su llamada a reconocerle vivo y actuante en nuestra vida de cada día. Es una relación personal. Es una relación personal que tiene una base, un fundamento en el que a menudo no pensamos. Pero lo afirma JC: "Yo las conozco". Esto es muy importante. Incluso más importante que sentirse miembro del "rebaño". LO MAS IMPORTANTE, EL PRINCIPIO Y FUNDAMENTO DE NUESTRA VIDA CRISTIANA es atrevernos a aceptar este gran misterio del amor de Dios: JC NOS CONOCE -y nos conoce con amor total- Y POR ELLO PODEMOS SEGUIRLE. Porque sólo puede seguirse -es decir, confiar la vida, entregar la vida- a quien te conoce y ama. Con un conocimiento y amor personal, de cada uno de nosotros, que nada -ni nuestro mayor pecado- puede destruir. "NADIE LAS ARREBATARA DE MI MANO" hemos leído en el evangelio. "Nadie", ni nuestro pecado, ni nuestra mediocridad, ni nuestras dudas, ni lo que sea. "Nadie las arrebatara de mi mano". Esta es nuestra gran confianza. JC nos conoce -personalmente, a cada uno-, nos ama, nos guía. Por eso podemos seguirle unidos, formando su "pequeño rebaño", para intentar comunicar -contagiar- a todos los que conviven con nosotros esta gran Buena Nueva: hay un Pastor que nos puede guiar hacia una vida auténtica, nueva y total. JOAQUÍN
GOMIS
|
||