EVANGELIO
La seguridad que los pastores tienen respecto de sus rebaños no les viene de ningún apoyo humano, por poderoso que éste sea; sino únicamente de Dios, que es el único garante de toda evangelización y de toda gestión eclesial.
Cristo es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Todos los salvados y purificados con su sangre «le reconocemos como el Pastor auténtico, que nos conduce hacia las fuentes de aguas vivas.» Comulgar con Cristo es «escuchar su voz» y tener la confianza de que «nos da la vida eterna.»
Lectura del santo Evangelio según San Juan 10,27-30.
En aquel tiempo, dijo Jesús:
-Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre y nadie las arrebatará de mi mano.
Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre.
Yo y el Padre somos uno.
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