PRIMERA LECTURA
La sabiduría hace comentario al cuarto mandamiento: tributar honor a los padres. En el lenguaje sapiencial se equipara a los padres con el anciano, el maestro, el sabio, el hombre de experiencia. La pietas filial comporta respeto, servicio y auxilio; todo ello como lenguaje del amor. Es una actitud que engrandece, enseña la cabal relación interhumana y orienta hacia Dios. Tiene dimensión religiosa, trascendente.
Lectura del libro del
Eclesiástico 3,3-7. 14-17a.
Dios
hace al padre más respetable que a los hijos
y afirma la autoridad de la madre sobre la prole.
El
que honra a su padre expía sus pecados,
el que respeta a su madre acumula tesoros;
el que honra a su padre se alegrará de sus hijos,
y cuando rece, será escuchado;
el que respeta a su padre tendrá larga vida,
al que honra a su madre el Señor le escucha.
Hijo
mío, sé constante en honrar a tu padre,
no lo abandones, mientras viva;
aunque flaquee su mente, ten indulgencia,
no lo abochornes, mientras seas fuerte.
La
piedad para con tu padre no se olvidará,
será tenida en cuenta para pagar tus pecados;
el día del peligro se te recordará
y se desharán tus pecados
como la escarcha bajo el calor.
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