ORIENTACIONES
1.
I. DE TIPO GENERAL
1) Epifanía en el contexto de la Navidad.
La Epifanía es la solemnidad de la manifestación del Mesías, el Dios hecho niño, a los pueblos gentiles, significados en los personajes venidos de Oriente. Importa mucho no desligar la Epifanía de la Navidad. El misterio en el fondo es el mismo, varía la perspectiva de la amplitud y universalidad de la manifestación. Epifanía es manifestación del Dios-con- nosotros a los pueblos gentiles.
2) Revelación del Hijo unigénito como luz de los pueblos.
La antífona de entrada (Mal 3,1; I Cro 19, 12) canta poéticamente la grandeza y solemnidad del misterio: "Mirad que llega el Señor del señorío: en la mano tiene el reino, y la potestad y el imperio". Ese Señor es el niño pobre que ha nacido en Belén. Dios revela a este Niño como el Hijo Unigénito "por medio de una estrella a los pueblos gentiles", representados en los "Magos de Oriente". Esto mismo afirma el prefacio: "Porque hoy has revelado en Cristo, para luz de los pueblos, el verdadero misterio de nuestra salvación". Jesús nacido en Belén es la luz de todos los pueblos ( 1. Iectura; LG 1). Por eso "caminarán los pueblos a tu luz; los reyes al resplandor de tu aurora...". Vienen de Madián, de Efá, de Sabá..." ( 1. Iectura), reconociendo en Jesús la luz que vence su tiniebla, indicada por "una estrella" (oración colecta). Epifanía es por tanto una solemnidad evangelizadora y misionera.
3) El misterio de Navidad comunicado a todos.
Epifanía es profundización y extensión del misterio celebrado en Navidad. Este misterio se explica en el prefacio: "... pues al manifestarse Cristo en nuestra carne mortal nos hiciste partícipes de la gloria de su inmortalidad". Aquí radica la hondura del misterio: Cristo Jesús es el Dios que asume toda la realidad del hombre, excepto el pecado. De este modo nos enriquece con la gloria de su realidad divina. Es el "admirable intercambio" de que habla san Le6n Magno. Nosotros le damos nuestra pobreza (humanidad) y Él nos comunica su riqueza (divinidad).
Pero la Epifanía extiende este misterio a todas las gentes. San Pablo en la 2. Iectura dice que se le ha revelado "el misterio que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos...: que también los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la Promesa en Jesucristo, por el Evangelio". Este es el núcleo de la celebración de Epifanía.
4) La ofrenda de los pueblos al Padre.
La ant. de entr. canta la condición regia de este Niño: "... Mirad que llega el Señor... en la mano tiene el reino, y la potestad y el imperio". Ante él se postran "todos los reyes de la tierra" (Sal 71: resp.) Una de las estrofas del salmo dice: "Que los reyes de Tarsis y de las islas le paguen tributos; que los reyes de Saba y Arabia le ofrezcan sus dones, que se postren ante él todos los reyes, y que todos los pueblos le sirvan". El salmo proclama esto como realidad profética, que se cumplirá en el futuro. El verso aleluyático y la antífona de comunión (Mt 2,2) lo ponen en presente, como algo realizado en los personajes de Oriente primero y en la Iglesia hoy: "Hemos visto salir la estrella del Señor y venimos con regalos a adorarlo".
Los Magos le ofrecen los regalos de su tierra y con profundo significado para la tradición cristiana: oro (realeza), incienso (divinidad), mirra (humanidad que probará la sepultura). Pero la ofrenda de la Iglesia hoy al Padre no es la que hicieron los Magos, "sino Jesucristo, tu Hijo, que en estos misterios se manifiesta (= epifanía), se inmola y se da en comida" (oraci6n sobre las ofrendas). Esta ofrenda que tiene lugar en la Eucaristía es la ofrenda agradable al Padre de parte de todo el universo.
II. LAS LECTURAS
1) "¡Levántate. Brilla, Jerusalén, que llega tu luz"! (1. Iectura)
El profeta de un modo poético describe la incorporación de todos los pueblos a Jerusalén, inundada por la luz del Mesías. Vienen todos trayendo ofrendas y alabando al Señor. Esta profecía se cumplió en el nacimiento de Jesús y adoración de los Magos que nos describe S. Mateo (2,1-12).
2) "Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo" (evangelio)
Los Magos representan a los pueblos paganos que se incorporan al gozo del nacimiento del Mesías y vienen a adorarlo. Con la adoración le hacen donación de sus regalos. La estrella les conduce y les muestra el lugar donde está el Niño.
3) "También los gentiles son coherederos" (2. Iectura)
San Pablo se manifiesta ministro del misterio de Cristo. Prisionero por Cristo, descubre a la comunidad de Éfeso este misterio que le ha sido revelado y que estuvo oculto en otros tiempos. Pero en el momento presente ha sido revelado por el Espíritu Santo. El misterio es "que también los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la promesa en Jesucristo, por el Evangelio".
RAMIRO
GONZALEZ
MISA DOMINICAL 1995, 1
2.
La Epifanía es, propiamente, la plenitud de la Navidad. Ya el nombre griego de la fiesta nos indica que en un principio era una solemnidad propia de los cristianos de Oriente; más adelante fue cuando pasó también a los de Occidente. La Iglesia de Oriente celebraba en la fiesta del nacimiento del Señor, no tanto el hecho histórico propiamente dicho del nacimiento en Belén, cuanto la Encarnación, como misterio divino, como Epifanía, es decir, como aparición del Verbo de Dios sobre la tierra.
En la fiesta de la Epifanía van incluidos tres acontecimientos de la vida de Jesús, que le manifiestan al mundo como Dios y como Rey, tres teofanías del Señor hecho hombre. En los himnos y antífonas del breviario vienen enumeradas: la adoración de los Magos al Niño recién nacido, el bautismo de Jesús en el Jordán y las bodas de Caná.
EMILIANA LÖHR
EL AÑO DEL SEÑOR
EL MISTERIO DE CRISTO EN EL AÑO LITURGICO I EDIC.GUADARRAMA MADRID 1962.Pág.
130
3.
NÚCLEO DE LA HOMILÍA: "LUMEN GENTIUM".
Al preparar la homilía de hoy hay que tener en cuenta el misterio que celebramos; es decir, cual es la "acción de Dios" que celebramos. Fácilmente nuestras predicaciones de Epifanía se dirigen hacia las actitudes de los magos, el simbolismo de sus dones, la malquerencia de Herodes, etc. Todos estos aspectos son secundarios en relación con el misterio fundamental: Dios se revela en Jesucristo a todos los pueblos, en la aceptación de Jesucristo hay un drama entre "el rey Herodes y todo Jerusalén" y los magos venidos de Oriente. El símbolo de esta revelación es "su estrella". Todo ello convierte a esta fiesta en una explicación de la frase inicial de la Constitución conciliar sobre la Iglesia -Lumen gentium cum sit Christus-, asumida en el prefacio propio de la Epifanía del nuevo Misal romano.
DOS ENFOQUES POSIBLES: La actualización de este misterio en nuestra situación actual se podría realizar en dos dimensiones:
-Una dimensión cristológica. Jesús es la oferta de la revelación de Dios a todos los hombres. Una oferta a partir de signos, interpretada por las Escrituras, pero en definitiva una oferta a partir de él mismo, de su persona: vieron al niño... y, cayendo de rodillas, lo adoraron". Esta oferta sigue en plena vigencia. Por muchos caminos, a través de muchos signos. Dios continúa suscitando interrogantes en el corazón de los hombres. En un mundo que busca tantas cosas -el progreso, la paz, el desarrollo entre los pueblos...- la proclamación del misterio de Jesús sigue siendo la oferta válida del cumplimiento de esta búsqueda. Con la condición de que los hombres tengamos el espíritu lo bastante abierto para aceptar a Jesús como el Señor, y volver a nuestra casa -a nuestro afán de cada día- por otro camino.
-Una dimensión eclesiológica. En la segunda lectura se acentúa esta línea: La Iglesia es el nuevo pueblo Dei, formado a partir de la fe en Jesucristo, por la integración de todos los pueblos en un mismo cuerpo, en una misma herencia, en una misma promesa. También esta línea sigue el tema inicial de la Constitución Lumen Gentium: la Iglesia es, en Cristo, el sacramento de la comunión de los hombres con Dios. La unidad de los cristianos interviene aquí directamente, como problema de fondo. No sólo como problema ecuménico, sino como problema permanente en el interior de cada comunidad particular, y también como problema entre diversas comunidades. Este problema es tanto más grave por cuanto influye en la viabilidad misma de la revelación de Jesús en la historia. La Iglesia no es sólo resultado de la fe en Jesucristo, sino también "estrella" que lo manifiesta.
P.
TENA
MISA DOMINICAL 1977, 1
4. EPI/MONICION
Introducción
Celebramos hoy la fiesta de la Epifanía o Manifestación de Jesús a los hombres. Es una fiesta íntimamente relacionada con Navidad: el mismo Jesús que nace y se encarna en los hombres es el Jesús que se da a conocer a todos los pueblos que llegan a él con buena voluntad.
Por eso mismo hoy es la fiesta de la universalidad del Reino de Dios, manifestado en la Iglesia con signos y palabras.
El relato de los Magos llegados del Oriente para adorar al niño nos urgirá a una seria reflexión, tratando de descubrir en ellos algo más que unos pintorescos personajes. Sigamos, con ellos, esta estrella que es la luz de Cristo, luz que hemos recibido y que debemos mantener y acrecentar.
SANTOS
BENETTI
EL PROYECTO CRISTIANO. Ciclo B.1º
EDICIONES PAULINAS.MADRID 1978.Págs.
152 ss.
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