COMENTARIOS A LA SEGUNDA LECTURA
Ef 3. 2-3a/5-6


1. 

En la sección Ef 3. 1-13 se habla de la misión del apóstol (supuestamente Pablo) como anunciador y pregonero del Misterio, que es el tema principal de Efesios.

Este Misterio es, en el fondo, el de la Revelación total de Dios en Cristo. Naturalmente ello no era conocido antes de la venida del Hijo. Pero una vez realizado entre nosotros, no hay fronteras para ese anuncio.

El conocimiento del alcance universal de la presencia del Señor es un don. Por su misma trascendencia no se puede conseguir con elucubraciones o meras reflexiones humanas. Siempre se correría peligro de achicarlo o empobrecerlo.

La cuestión es la del alcance universal del cristianismo. Sus problemas son bien conocidos: "¿cómo se salvan los no cristianos, si es que se salvan?" es algo que preocupa a mucha gente. Y con razón. Pero el no saber muy bien cómo suceden esas cosas no es razón para poner en duda la universalidad de sus efectos que se destacan en la lectura. No hay posibilidad de privatizar o monopolizar el mensaje. Tampoco ahora, después de veinte siglos. Aunque haya tentaciones fuertes en este sentido.

El apóstol cristiano tiene un convencimiento del todo opuesto: la gracia de Dios es para todos. Lo anuncia así sin poderlo silenciar, porque está persuadido de que es así. Precisamente porque ya está presente en la realidad, ha de conseguirse una mayor conciencia de ello, con la alegría y tranquilidad consiguientes.

No podemos renunciar al universalismo so pena de renunciar a creer en Jesús como Unigénito de Dios, Primogénito e Imagen de toda la creación. Esto vale tanto para cristianos que quieran poseer y controlar el mensaje como para no cristianos que pretenden que a ellos no les afecta el mismo mensaje.

FEDERICO PASTOR
DABAR 1990, 8


2. 

Esta lectura nos habla del carácter de "revelación" que asume el plan de Dios. El "misterio" que se ha dado a conocer a Pablo es el plan salvífico que estaba escondido desde la eternidad en Dios. Su revelación es una decisión libre de Dios, fruto del amor que tiene al hombre. Es la salvación que se realiza en Cristo y por Cristo.

Pablo afirma que en el tiempo presente se da una más profunda penetración del misterio de Dios. El proceso de penetración del plan de salvación con frecuencia sigue un camino lleno de dificultades como lo demuestra la misión apostólica de Pablo. La Iglesia está siempre en camino hacia este conocimiento y ha de saber intuir los signos de Dios.

En Pablo la visión del misterio de Cristo se ha ido profundizando en el curso de las experiencias misioneras. Ha sufrido en su carne el problema de la unidad de la Iglesia. La Iglesia tiene hoy una sensibilidad peculiar en el tema de las relaciones con las otras religiones porque su misión es manifestar al mundo la salvación de Dios.

En tiempo de Pablo los griegos dividían a los hombres en griegos y bárbaros, y los judíos, en judíos y gentiles. También en nuestros ambientes hay la inclinación a dividir la humanidad en dos partes según el gusto de cada uno. No usamos la misma terminología que los griegos y judíos, pero vivimos la misma realidad. Hoy la Iglesia no está comprometida por la tensión entre judíos y gentiles, pero hay otras tensiones y divisiones. No podemos olvidar que la revelación del plan salvífico de Dios continúa siendo el centro y el punto de referencia de la vida de la Iglesia.

P. FRANQUESA
MISA DOMINICAL 1990, 1


3. MISTERIO-DEI

Aunque Pablo no conoce personalmente a los destinatarios, les escribe con la confianza que le da el saber que ellos ya han oído hablar de su obra y ministerio apostólico a través de su discípulo Epafras (Col 4,12s). Por lo demás, Pablo escribe consciente de que la gracia que ha recibido y su misión están al servicio de la evangelización de los gentiles.

Confiesa abiertamente Pablo que con la gracia y la misión apostólica ha recibido también la revelación del misterio, de aquel misterio en otro tiempo oculto en la intimidad de Dios y ahora manifestado por el Espíritu Santo a los apóstoles y profetas.

El misterio de Dios es aquí lo mismo que el plan de Dios, concretamente el plan de llamar a todos los hombres sin excepción para que sean partícipes en Jesucristo de la promesa hecha a Abrahan y a sus descendientes. Los gentiles, que estaban "sin esperanza y sin Dios" (Ef. 2, 12), han sido equiparados en todo a los judíos. Unos y otros, si creen en el Evangelio de N. S. Jesucristo, forman una misma iglesia y son como un mismo cuerpo.

La iglesia de judíos y gentiles ha de ser para los hombres y los pueblos como una señal y un instrumento de reconciliación, pues Dios ha querido recapitular todas las cosas en Cristo.

EUCARISTÍA 1988, 3


4. /Ef/03/01-13

Al escribir esta carta, Pablo se encuentra encadenado (v 1), en medio de tribulaciones (13). Sus destinatarios lo saben, y comprende que verle en tal situación podría llegar a ser para ellos motivo de desaliento y desánimo en su vida cristiana. Por eso intenta el Apóstol explicarles el sentido de sus padecimientos, para que se hagan cargo de ellos. En lugar de ser ocasión para flaquear en la fe, han de constituir un motivo de honra y de gloria, ya que es por ellos por quienes sufre (13). Los creyentes deben saber claramente que si Pablo se encuentra en este estado es por haber sido fiel en su vida de apóstol a aquello que le fue dado a conocer por la revelación del misterio de Cristo respecto a los paganos: que no sólo los judíos, sino también ellos, los que "en Cristo Jesús, mediante el evangelio, tienen parte en la misma herencia, pertenecen al mismo cuerpo y participan de la misma promesa" (6).

Lo que al Apóstol le importa y pide es que los cristianos se mantengan firmes y perseverantes en vivir como tales. Adivinamos, bajo su exposición del misterio de Cristo, cómo aquellos cristianos vivían en estrecha dependencia de la persona de Pablo cuyo aparente fracaso podía hacerlos vacilar. Por eso intenta él liberarlos de esta especie de esclavitud hacia su persona. De aquí proviene el interés del Apóstol en mostrarse como él es realmente, «el último de todos los consagrados», al cual esa revelación no le fue dada en beneficio propio, sino en favor de los paganos (8). En el fondo, les pide a los creyentes que aprendan a vivir en cristiano de modo personal y autónomo, con independencia y por encima de contingencias temporales y locales, confiando no en él, sino precisamente en aquello que, viniendo de Dios, ha sido él encargado de transmitirles.

M. GALLART
LA BIBLIA DIA A DIA
Comentario exegético a las lecturas
de la Liturgia de las Horas
Ediciones CRISTIANDAD.MADRID-1981.Pág. 719 s.


5.

Ahora ha sido revelado que también los gentiles son coherederos de la promesa Tres versículos y medio de la carta a los Efesios sirven para sintetizar la novedad del Evangelio como superaci6n de las barreras del pueblo de Dios y expresar el sentido que el evangelista Mateo quería dar al relato del evangelio de hoy.

La voluntad de Dios ha sido, desde siempre, ir más allá de los límites del pueblo escogido.

Hasta ahora, dice Pablo, esta voluntad de Dios no era conocida, y su llamada se circunscribía al pueblo de Israel. Pero ahora, por Jesucristo, esta voluntad se ha manifestado. Y Pablo ha sido su adalid.

J. LLIGADAS
MISA DOMINICAL 1995, 1

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