COMENTARIOS A LA SEGUNDA LECTURA
1 Co 3, 9b-11. 16-17


1.
Pablo presenta la metáfora del templo para explicar la realidad del ser cristiano y de la comunidad de quienes están en el Señor, naturalmente es una metáfora en la cual lo más importante no es el templo material sino el tercio de comparación, el hombre, hombre en comunidad cristiana particularmente.

La metáfora, o más bien alegoría ("metáfora continuada") ofrece posibilidades varias para exponer algunos puntos fundamentales de la constitución de la comunidad.

En primer lugar, según el texto, la actividad humana de los predicadores y apóstoles que, en lo práctico y experimentable, comienza a construir y animar la comunidad. Pero en un plano más profundo y personal, el único lugar, y privilegiado, del Señor Jesús como fundamento de todo el ser cristiano, individual y colectivo, recibe un subrayado importante. Aun cuando la comunidad, la Iglesia, sea muy importante, es imposible olvidar a Cristo como fundamento. En este sentido, algunas formas de hablar del papado, exagerando el texto de Pedro-piedra, no hacen justicia a la realidad y pueden eliminar o disminuir de ciertas conciencias esa insustituible situación de Jesús como fundamento. Naturalmente no de forma consciente o explícita, pero sí implícitamente o de manera práctica. En tercer lugar, el texto subraya la responsabilidad de colaborar con Cristo y la seriedad de ese compromiso. Aunque no se puede hablar, según el sentido literal del texto, del Purgatorio como apareciendo en la mente de Pablo, aquí sí hay una exhortación a tomarse en serio la tarea cristiana.

F. PASTOR
DABAR 1986/55