PRIMERA LECTURA

La fiesta recuerda la opresión, celebra la liberación y pone el presente en la secuencia de la historia santa. La pascua de la salida de Egipto y la de entrada en la tierra encuadran tiempo de gesta salvadora. En el camino hay un sustento maravilloso, el maná; y otro sustento para el pueblo libre en la tierra. El creyente es a la vez peregrino y en destino. Está en busca de mejor manjar y ya gustándolo.

 

Lectura del libro de Josué 5,9a. 10-12.

En aquellos días, el Señor dijo a Josué:

-Hoy os he despojado del oprobio de Egipto.

Los israelitas acamparon en Guilgal y celebraron la pascua al atardecer del día catorce del mes, en la estepa de Jericó.

El día siguiente a la pascua, ese mismo día, comieron del fruto de la tierra: panes ácimos y espigas fritas.

Cuando comenzaron a comer del fruto de la tierra, cesó el maná. Los israelitas ya no tuvieron maná, sino que aquel año comieron de la cosecha de la tierra de Canaán.