SEGUNDA LECTURA

El Dios verdadero no es un producto de la imaginación humana ni una proyección de los deseos insatisfechos del hombre, ya que es El el que tiene la iniciativa -desconcertante e inimaginable- en el diálogo que entabla con el hombre.


Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Efesios 2,4-10.

 

Hermanos:

Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó:  estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho vivir con Cristo -por pura gracia estáis salvados-, nos ha resucitado con Cristo Jesús y nos ha sentado en el cielo con él.

Así muestra en todos los tiempos la inmensa riqueza de su gracia, su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque estáis salvados por su gracia y mediante la fe. Y no se debe a vosotros, sino que es un don de Dios; y tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir.

Somos, pues, obra suya. Dios nos ha creado en Cristo Jesús, para que nos dediquemos a las buenas obras, que él determinó practicásemos.