PRIMERA LECTURA

La historia humana despliega a la vista indefinida sucesión de servidumbres. Vista desde la lucha y desde la esperanza, muestra también liberaciones. Es historia de salvación. El salvador tiene muchos nombres. El nuevo en la historia mosaica es Yahveh. Significa «el que es», o el que está ahí para, con presencia efectiva. Se la muestra en la obra liberadora que lleva a cabo Moisés. La realidad es la que señala lo que el nombre significa.

 

Lectura del libro del Exodo 3,1-8a. 13-15.

En aquellos días, pastoreaba Moisés el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián; llevó el rebaño trashumando por el desierto hasta llegar a Horeb, el monte de Dios.

El ángel del Señor se le apareció en una llamarada entre las zarzas. Moisés se fijó: la zarza ardía sin consumirse.

Moisés se dijo:

-Voy a acercarme a mirar este espectáculo admirable, a ver cómo es que no se quema la zarza.

Viendo el Señor que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza:

-Moisés, Moisés.

Respondió él:

-Aquí estoy.

Dijo Dios:

-No te acerques; quítate las sandalias de los pies, pues el sitio que pisas es terreno sagrado.

Y añadió:

-Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob.

Moisés se tapó la cara, temeroso de ver a Dios.

El Señor le dijo:

-He visto la opresión de mi pueblo en Egipto, he oído sus quejas contra los opresores, me he fijado en sus sufrimientos. Voy a bajar a librarlos de los egipcios, a sacarlos de esta tierra, para llevarlos a una tierra fértil y espaciosa, tierra que mana leche y miel.

Moisés replicó a Dios:

-Mira, yo iré a los israelitas y les diré: el Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntan cómo se llama este Dios, ¿qué les respondo?

Dios dijo a Moisés:

-«Soy el que soy.» Esto dirás a los israelitas: -«Yo-soy» me envía a vosotros.

Dios añadió:

-Esto dirás a los israelitas: el Señor Dios de vuestros padres, Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob, me envía a vosotros. Este es mi nombre para siempre: así me llamaréis de generación en generación.