SEGUNDA LECTURA

La fe cristiana no es una ciencia demostrable o verificable, ni mucho menos una consagración y justificación de la sociedad bienpensante; sino una fuerza divina que irrumpe en la planificación humana y la desconcierta y desbarata (Cfr. Lc 1,51).


 

Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios 1,22-25.

Hermanos:

Los judíos exigen signos, los griegos buscan sabiduría. Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los griegos; pero para los llamados a Cristo -judíos o griegos-: fuerza de Dios y sabiduría de Dios. Pues lo necio  de  Dios  es  más sabio que los hombres; y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.