PRIMERA LECTURA

La estabilidad y el rítmico funcionamiento de la naturaleza llaman la atención hacia alguien que desde el trasfondo lo garantiza: el creador. El orden se antoja gratuito y la creatura en vías de hacerse; desde su interior asoma de tanto en tanto la violencia y el caos. Aunque en el orden cósmico le va la existencia lograda en el mundo, el hombre no lo controla por entero. Por el símbolo de la alianza de Noé la fe proclama a Dios presente en el ritmo vital de la naturaleza.


 

Lectura del libro del Génesis 9,8-15.

Dios dijo a Noé y a sus hijos:

-Yo hago un pacto con vosotros y con vuestros descendientes, con todos los animales que os acompañaron, aves, ganado y fieras, con todos los que salieron del arca y ahora viven en la tierra. Hago un pacto con vosotros: El diluvio no volverá a destruir la vida ni habrá otro diluvio que devaste la tierra.

Y Dios añadió:

-Esta es la señal del pacto que hago con vosotros y con todo lo que vive con vosotros, para todas las edades: Pondré mi arco en el cielo, como señal de mi pacto con la tierra. Cuando traiga nubes sobre la tierra, aparecerá en las nubes el arco y recordaré mi pacto con vosotros y con todos los animales, y el diluvio no volverá a destruir los vivientes.