SEGUNDA LECTURA

A la comunidad cristiana San Pablo le llama sencillamente «amor». Pero no es una comunidad de amor platónico o diplomático, sino de amor, operativo, que crece siempre en la apreciación y realización de los verdaderos valores humanos.


 

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Filipenses
1, 4-6. 8-11

Hermanos: Siempre que rezo por vosotros, lo hago con gran alegría.

Porque habéis sido  colaboradores míos en la obra del Evangelio, desde el primer día hasta hoy.

Esta es nuestra confianza: que el que ha inaugurado entre vosotros una empresa buena,  la llevará adelante hasta el Día de Cristo Jesús.

Testigo me es Dios de lo entrañablemente  que os quiero, en Cristo Jesús.

Y esta es mi oración: que vuestra comunidad de amor siga creciendo más y más en penetración y en sensibilidad para apreciar los valores.

Así llegaréis al Día de Cristo limpios  e irreprochables, cargados de frutos de justicia, por medio de Cristo Jesús, a gloria y  alabanza de Dios.