SEGUNDA LECTURA

La diversidad y pluralidad carismática de la asamblea cristiana no debe confundirse con la polémica agresiva, que oscurece en la Iglesia todo signo de credibilidad. La superación de este peligro sólo se obtendrá reconociendo la equidistancia del Señor respecto de todos los miembros de la comunidad y evitando el pretendido monopolio de la posesión de Cristo.


Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Filipenses 4,4-7.

Hermanos:

Estad siempre alegres en el Señor;
os lo repito, estad alegres.

Que vuestra mesura la conozca todo el mundo.

El Señor está cerca.

Nada os preocupe; sino que, en toda ocasión, en la oración y súplica con acción de gracias, vuestras peticiones sean presentadas a Dios.

Y la paz dé Dios, que sobrepasa todo juicio, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.