Mercaba, diócesis de Cartagena-Murcia 21. JESÚS ALIMENTA AL PUEBLO CON SU PROPIO CUERPO Y SANGRE

 

21. JESÚS ALIMENTA AL PUEBLO CON SU
PROPIO CUERPO Y SANGRE

 

1. CANTO PARA EMPEZAR

2. PRESENTACION DEL TEMA

La vida se mantiene con el alimento. Sin comer nadie puede vivir. Para vivir el mandamiento Nuevo de Jesús también necesitamos alimentarnos. Y este alimento es el mismo cuerpo y la misma sangre de Jesús.

La noche en que conoció Jesús que lo iban a apresar y luego matar, quiso El ce­lebrar una comida de despedida con sus amigos. Fue una fiesta íntima. conversaron largamente. Insistió en que nos debemos llevar como hermanos. Y para alimentar esta hermandad se ofreció El mismo como comida.

Nosotros aceptamos en nuestros días este ofrecimiento de Jesús celebrando la Santa Misa. En ella Cristo se nos da como alimento.

En la Comunión Dios nos hace capaces de vivir como hermanos. A través de la Santa Misa hacemos presente entre nosotros la fuerza del amor de Cristo, que le llevó a comprometerse hasta la muerte de cruz.

Comer el pan que da vida es alimentar nuestra vida de los mismos ideales a los que se entregó Jesús. La lucha de Jesús por la justicia y por el amor se con­vierte así en el pan de nuestra vida.

Comer el cuerpo de Cristo es alimentarse de la fuerza y la sangre de Jesús pobre, para que los ideales de la hermandad continúen por las venas de to­dos lo oprimidos. El pueblo se alimenta de lo mejor del pueblo, que es Jesús.

No pensemos más que la comunión es sólo cosa de beatas, o de gente desocu­pada. Comulgar es una necesidad de la gente comprometida. Necesitamos comulgar para estar siempre unidos a Jesús y poder así seguir adelante nues­tro compromiso por los hermanos.

3. ORACION

Recemos unidos el credo o el Padre nuestro...

4. LECTURA DEL EVANGELIO

San Lucas, capítulo XXII, versículos 1 al 20

5. DIALOGO COMUNITARIO

Ver:

1 ¿Hemos tenido alguna vez una comida especial con alegría por festejar algo importante? Contar algún caso.

2. Relacionar el caso anterior con la comida de despedida que celebró Jesús con sus amigos.

3. ¿Qué sentido tiene para la gente la Misa patronal, de difuntos o en honor a algún santo?

4. ¿Por qué va la gente a la Misa?

5. ¿Cómo asistimos normalmente a la Misa?

6. ¿Qué piensa la gente que es comulgar? ¿Quiénes comulgan más?

7. ¿Hemos sentido alguna vez que Dios vive en nosotros? ¿Cómo?

 Pensar:

1. La Santa Misa es un encuentro. ¿Con quién? ¿Para qué?

2. ¿Por qué decimos que en la Misa anunciamos la muerte y resurrección de Cristo?

3. ¿Por qué decimos que la Misa es una fiesta? ¿Por qué unos se duermen y otros se sienten felices en ella?

4. Según lo que dice San Pablo en 1 Corintios 11, 17-34, ¿Qué pensamos que diría ahora de muchas Misas de hoy?

5. ¿Vale la pena ir a Misa si no nos ponemos en paz con los demás? ¿Por qué? (Ver Mateo 5, 23-24)

6. ¿Por qué decimos que la Misa nos debe poner del lado de los pobres?

7. ¿Por qué no comulga con más frecuencia la gente de nuestra comunidad?

8. ¿Por qué la participación en la Misa no es completa si no comulgamos?

9. El que come el Cuerpo de Cristo, ¿por qué tiene que amar a sus hermanos?

10. ¿Qué relación hay entre la Misa y la lucha por la justicia?

Actuar:

1. ¿Con quiénes debemos ponernos en paz para tener derecho a asistir a Misa? Ver en concreto.

2. ¿Cómo podemos participar más en la Misa?

3. ¿Qué podemos compartir nosotros en la Misa?

4. ¿A qué compromiso nos obliga la Misa para con los que están en necesidad?

5. ¿Nos comprometemos a comulgar cada vez que tengamos oportunidad?

6. ¿A qué compromiso nos obliga la comunión? Que cada uno diga a qué se compromete en la próxima comunión.

7. ¿Qué hacer para que la fuerza de Jesús se mantenga dentro de nosotros en el trabajo y en la lucha?

8. Como final de algún trabajo comunal programar una Misa en la que todos participemos.

6. CANTO

Alguna canción sobre la comunión.

7. DINAMICA

Levantarse todos y que cada uno dé algo de lo suyo a otro compañero. No im­porta que sea una cosa pequeña. Lo importante es que con ese regalito es­tamos señalando nuestra disposición de servir a los demás.

8. ORACION COMUNITARIA

- Perdón porque no aprovechamos la ayuda que Cristo nos da en las  Misas.

- Perdón porque despreciamos a Jesús al no recibirlo en la comunión con  fre­cuencia.

- Perdón porque no preparamos bien a nuestros hijos para la primera  comu­nión.

***

- Creemos que en la Misa renovamos el sacrificio de Cristo en la Cruz.

- Creemos que en la comunión Cristo está realmente presente.

- Creemos que Cristo se une a nosotros en todos nuestros problemas.

***

- Enséñanos, Jesús, a compartir lo que tenemos.

- Enséñanos a entregarnos más a los demás.

- Cristo, pan de la unidad, fortalece nuestra organización.

***

- Gracias, Jesús, por darnos tu cuerpo, tu sangre y tu vida.

- Gracias por quedarte entre nosotros.

- Gracias por los servicios de los sacerdotes.

9. EVALUACION

¿Cómo se ha portado el coordinador en esta reunión? ¿Ha hecho participar? ¿Qué ha sido lo más importante que hemos visto?

10. CANTO DE DESPEDIDA