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He
leído el artículo que usted escribió y me parece que a juzgar a simple vista,
está dolido por la reacción que han tenido algunos medios de comunicación.
Me sumo a su indignación, entre otras cosas porque los que ahora se
rasgan las vestiduras ante los ojos de los "mass media" y
ante la "galería", son los mismos que si no la hacen por lo
menos se la imaginan.
He
venido recientemente de Venezuela, y ha dejado un país quebrado. Me
he encontrado al venir que el presidente Chavez ha emprendido una crítica
furibunda contra los obispos, especialmente contra el obispo de la
conferencia episcopal venezolana. Le ha llamado de todo, le ha dicho
que esta vendido a la corrupción; que los obispos nunca habían
denunciado una injusticia, etc etc... Lo que más me duele es que los
que somos cristianos, los que somos iglesia, por nuestro bautismo (que
a veces parece que nos llevaron a la iglesia simplemente para
quitarnos el polvo y nos pasaron por agua como gato que pasa sobre
ascuas), no nos mojamos en el sentido que no nos comprometemos cuando alguien
desprecia a la Iglesia. Cuando la Iglesia es vilipendiada, y cuando oímos
críticas hacia ella, que es nuestra madre, no somos capaces de
defenderla. ¿por qué?. Se me ocurre una teoría: porque tiene que
ser así. Parece que es una contestación de Perogrullo, pero me da la
triste impresión que tiene que ser así, porque así lo dejó dicho
Jesús: y bienaventurado quien no se escandalice de mí." Somos o
no somos seguidores de Jesús, Y si somos sus seguidores, no vamos a
encontrar mas que oposición frente a los que no quieren nada contra
el evangelio. Al Señor los mismos que le habían seguido le dejaron
solo al final, en el momento de su sacrificio. Nosotros estamos
haciendo eso mismo con el Señor ¿no cree usted?. Nos duele que nos
tachen de beatos, pero nosotros mismos creo que hemos contribuido a
ello. Nos hemos despreocupado de problemas que atañen a la Iglesia
como pueden ser problemas sociales. Nos hemos inhibido ante problemas
que conciernen a los mas pequeños de la sociedad. Ahora estamos
viviendo un momento en que la gente puede decir lo que piensa, antes
no podía, antes no les dejaban expresarse. Hoy en día todo el mundo,
como dice usted habla de divino. Pero también es cierto que no nos
gusta que nos quiten la supuesta exclusiva. ¿será que ha llegado el
momento en que los cristianos han dejado de ser niños y se han
convertido en adolescentes: es por tanto el momento de la rabieta, de
la indiferencia religiosa. Es también el momento posiblemente de la rebeldía
sin causa. ¡quién sabe!. Lo que sí es cierto es que tenemos que ser
tolerantes, llamar a las cosas por su nombre como hizo Jesús, y no
tener miedo a ser signos de contradicción en un mundo que busca el
placer, el tener y el poder por encima de todo.
Soy
consciente que todo lo que he dicho no pretende ponerse de parte de
los que hablan por hablar. Pero creo que los cristianos llamados de la
generación net tenemos derecho a exponer nuestras ideas, tenemos también
derecho a compartir nuestros puntos de vista. Me suscribo a sus artículos
con gusto porque ya era hora que alguien en un medio abierto como es
la tribuna libre de la autopista de la Informacion llame a las cosas
por su nombre.
Un
abrazo de este su atento seguidor
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Don
Juan:
Soy de los Rectores, del grupo de Mª Angeles.
Le escribo para decirle que hace poco más de dos meses murió mi tío
con 41 años de forma repentina y dejando tres hijos de 15, 13 y 9 años.
El chico mayor (mi primo) necesita ayuda y mi abuelo me ha encomendado
a mí esta misión.
Pero no se como puedo ayudarle...
Si me responde usted a esto le estaré muy agradecido.
Un saludo.
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Muchas
gracias por los elogios que haces al artículo a que haces referencia.
Pienso que los católicos, con toda caridad, debemos pasar un poco al
ataque, pues estamos jugando demasiado a la defensiva, y nos las están
dando todas en el mismo lado. Hay que salir del conformismo, de la humildad
mal entendida, del victivismo poco evangélico, y predicar con valentía
la Palabra de Dios, como Cristo nos ha encomendado. El Papa acaba de
decirnos que "Mar adentro", pues rememos mar adentro, donde
están las tempestades, y libremos allí la batalla del amor y la
verdad.
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Me alegra mucho que te pongas en contacto conmigo a través de
Internet. También lo puedes hacer directamente porque vivimos muy
cerca. Comprendo tu preocupación y tu responsabilidad. Lo primero que
debes hacer es pedir por tu primo. Después estar muy cerca de él y
tratar de dialogar y comprenderle, ya que es duro el golpe. Aconséjale,
aunque esté un poco rebelde, que no deje de rezar por su padre, que
se encomiende a él, y que se acuerde de Dios. Que no vea la muerte
como una acción traicionera y cruel de Dios. Que la vea como lo que
es en realidad: algo por lo que todos tenemos que pasar, porque es
propio de la naturaleza que no es eterna: nace, crece, vive, muere...
El cuerpo no es eterno, es mortal. Y termina por desaparecer. Lo único
que no muere es la parte espiritual de la persona: el alma. Y esto nos
consuela, ya que sabemos que no desaparecemos para siempre. Desaparece
temporalmente el cuerpo tal y como lo hemos dejado a la hora de la
muerte, y cuando Dios lo tenga previsto volverá a la existencia en
estado glorioso. Pero el alma no muere, luego tu tío, el padre de tu
primo, en su parte espiritual, que es la más importante, no ha
desaparecido, está en la VIDA ETERNA, EN LA VIDA PLENAMENTE
ESPIRITUAL, seguramente gozando ya de Dios, o purificándose para
gozar plenamente de Dios. Es bueno que rece por el alma de su padre
para que si algo tenía que purificar por su condición de pecador, lo
pueda hacer pronto por los méritos de Jesucristo y los que nosotros
podamos aportar.... Y recordar siempre que la muerte no tiene edad, ni
fecha señalada, viene cuando menos la esperamos, o cuando el
organismo por el desgaste de los años y las enfermedades deja de
funcionar. Cuando es inesperada, como es vuestro caso, causa mayor
dolor e impresión, pero hay que mentalizarse de que la vida en la
tierra siempre es mortal de necesidad, y algún día, se nos acaba la
cuerda, o nos rompemos como un juguete y dejamos de funcionar. Por eso
siempre hay que estar con "las maletas preparadas" para
emprender el viaje definitivo hacia Dios cuando él lo permita.
Ten paciencia que estas cosas no son fáciles de asimilar. Pero es muy
importante contar con la Gracia de Dios para superar las debilidades y
flaquezas humanas.
Un saludo, y hasta pronto.
Juan
García Inza
juangainza@hotmail.com
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