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Como
ves este Papa es sorprendente. No se concede ni un minuto de descanso,
y está dispuesto a que todos trabajamos en serio por la Iglesia. Reúne
a los Cardenales para hablar del futuro de la Iglesia. Seguro que de
ese encuentro saldrán cosas magnificas para que vivamos con fidelidad
ese tesoro de LA VERDAD Y LA GRACIA que nos dejó Jesucristo, y que
cada día actualizamos en la celebración de la Eucaristía, y de los
demás sacramentos.
El
futuro de la Iglesia depende fundamentalmente de nuestra santidad. No
pensemos sólo en reforma de estructura. De nada serviría reformar la
"jaula" si los pájaros que están dentro no quieren cantar.
Creo
que no me equivoco si te digo que en ese repaso que le van a dar a la
Iglesia, no va a tener entrada LA ORDENACIÓN DE MUJERES
porque este punto está suficientemente zanjado.
La
libertad en la expresión de la fe en el Dios de Jesús pienso que ya
la tenemos, y podremos tener toda la que queramos, siempre que no nos
apartemos de la VERDAD REVELADA.
A
Dios no terminaremos de conocerle nunca, pero dice Jesús: EL QUE ME
HA VISTO A MI HA VISTO AL PADRE. Se trata de meternos más en la
persona de Cristo, para conocerle, amarle, seguirle, y darlo a
conocer.
La
Iglesia no es DEMOCRÁTICA en su estructura, ya que esta es jerárquica.
En la Iglesia las decisiones fundamentales, las que han de basarse en
los pilares de la no se toman por mayorías. Otra cosa es el estilo
"democrático" que se puede vivir en las instancias menores,
en el sentido de contar más con la base a la hora de programar,
trabajar, etc. Pero siempre tendrá la última palabra el Pastor, que
para la Iglesia universal es el Papa, para la Diócesis el Obispo, y
para la Parroquia el Párroco. Lo que sí es cierto es que hay que
huir del autoritarismo muy unido al clericalismo.
La
moral sexual es la que es, superando traumas y mitos trasnochados.
Pero todo el mundo ha de vivir la castidad en el estado en que se
encuentre, y la castidad es precisamente la virtud que le da al amor
su mayor esplendor y trascendencia.
No
sé en qué sentido se dice la expresión hermanos
cardenales, si en el más noble de la
palabra, o con carga peyorativa. Quiero pensar que en el primero. Los
hermanos Cardenales lo saben todo, y tienen la grave responsabilidad
de preservar a la Iglesia de todo aquello que la pueda desnaturalizar.
Lo fundamental en la Iglesia es dejarnos llenar del espíritu y seguir
a Cristo desde la humildad, y con la cruz de cada día.
Abundando
en lo que acabo de decir, yo no me considero MAESTRO DE CARDENALES.
Ellos, que están llevando las riendas de la Iglesia en todos los
rincones del mundo, están AL DIA DE TODO, y cuentan con la suficiente
información para saber lo que EL ESPÍRITU ESTA PIDIENDO A
LAS IGLESIAS. de todos modos, con la libertad de los hijos de Dios que
disfrutamos, cada uno puede hacerle llegar lo que crea más
conveniente. No es nada difícil, es cuestión de decírselo al
Cardenal que tenga más cerca. Yo, sinceramente, confío que el Espíritu
Santo tiene cauces magníficos para INFORMAR Y PROPONER SUS PLANES. De
momento lo que se me ocurre es rezar para que todos pongamos en práctica
la abundantísima y actualísima doctrina de que disponemos. En esta página
de MERCABA la puedes encontrar. Todo lo demás que indicas me parece
muy bien, pues es tratar de vivir mejor el Evangelio.
Juan
García Inza
juangainza@hotmail.com
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