IR A CONSULTORIO

PREGUNTA SIGUIENTE    

PREGUNTA

 

¿Has pensado alguna vez en pensar? Ahora está muy bien y a la vista, en "Recapitular" de Juan Pablo II. Sería conveniente dar la fecha,  ¿vale? 

Mis mejores saludos y deseos para Vds. Hacen un gran bien. 

Andrés Moreno Nieto

 

RESPUESTA

Amigo Andrés:

A leer las palabras de Juan Pablo II que hablan de la “recapitulación” de todas las cosas en Cristo, interpretamos que tu pregunta hace relación al tiempo en que esto ocurrirá. ¿Cuándo se cumplirá esta verdad de la que nos habla San Pablo y la escatología cristiana?

No es nada fácil de responder a esta cuestión. Aquí entra de lleno el tema del tiempo. A este respecto considero oportuno citar unas palabras del Obispo Prelado del Opus Dei en su reciente libro “Itinerarios de vida cristiana”, del que se hizo eco nuestra página de MERCABÁ. Dice así: “En Jesús, en su nacimiento, se ha verificado la plenitud de los tiempos: el punto culminante y central de la historia, el momento en el que todos los tiempos se reúnen y del que todos los tiempos dependen. Ese acontecimiento no puede ser borrado por el transcurrir de los días; no se hunde en el pasado como otros sucesos de la historia humana, sino que perdura, porque es momento vivido por el Hijo de Dios: por quien, siendo eterno, hace que el tiempo participe de la eternidad... Con Jesús comienza una nueva y definitiva era. Las distintas épocas viven de Él y se remiten a Él... El tiempo humano en el que vivimos llegará un día a su fin, tanto para cada persona como para la humanidad entera. La primera venida del Hijo de Dios, con su nacimiento humilde en Belén, trajo consigo la manifestación definitiva del amor de Dios y, con ésta, la plenitud de los tiempos. Su segunda venida marcará el final de la historia. Será el encuentro pleno de los hombres con Dios, la realización de la unidad del género humano, la transformación del cosmos, “nuevos cielos y nueva tierra” sin fatiga, ni llanto, ni muerte” (pgs. 186-187). 

Vamos caminando hacia ese encuentro definitivo con el Señor de la historia. Entonces todo será recapitulado, atraído por Cristo, como un imán atrae los fragmentos de hierro.

En la medida que vamos haciendo a Cristo el centro de nuestra vida, de nuestro ambiente, de nuestra familia, de nuestro trabajo..., ya estamos iniciando esa recapitulación que se consumará al final de los tiempos. Vamos hacia la meta como peregrinos con las manos llenas del mundo para ponerlo a los pies del Señor. “Cuando sea elevado en lo alto atraeré todas las cosas hacia mí”.   Si ponemos a Cristo en lo alto de la vida, del mundo, de la historia de cada día,  atraerá a todos hacia El. En esto consiste la evangelización.

Juan García Inza

E-mail: juangainza@hotmail.com