147

Estimado amigo, lo que debes hacer es mucha oración.

Acércate más a la Eucaristía, y al sacramento de la Penitencia. 

La devoción a la Virgen te ayudará mucho a superar las dificultades. 

Lee y medita la Palabra de Dios, y ejercítate en la mortificación para dominar tu cuerpo. 

A Dios hay que ofrecerle una vida limpia y fresca, como una flor que se lleva a los pies del Sagrario. 

Procura tener un sacerdote amigo cerca que te anime y te aconseje. 

Desde aquí rezaremos por ti, y nunca te des por vencido. 

El trabajo que realizáis es muy duro, y hace falta mucha gracia de Dios.

¡Animo, que merece la pena! Un saludo

Juan García Inza
juangainza@hotmail.com