CARTAS A SR. PRESIDENTE DE LA NACIÓN.
Estimado Sr. Presidente: Dice el refrán que el demonio sabe más por viejo que por demonio. Es que la vejez es rica en experiencia. Y yo soy viejo y tengo mucha experiencia, porque he recorrido mucho mundo, más que Vd. y como dice el Martín Fierro ”el viajar es un cencia” (no corrijan señores impresores. El Martín Fierro dice cencia).
Vd. Sr. Presidente dijo en una de sus visitas de propaganda: Más gimnasia y menos religión.
Es decir que para Vd. la religión está muy por debajo de la gimnasia.
Su bien amigo, el presidente de la autonomía andaluza, ha hecho una exégesis de su pensamiento y del de su partido, tratando de machacar los colegios privados, que han diminuido en un tanto por ciento muy aumentado.
Un señor curita que se llama Juan Vianney dijo muy acertadamente: Dejad a un pueblo sin religión y dentro de unos años se volverá salvaje. Y tenia razón. Vamos a ver: No soy un mozo y recuerdo cuando había religión en todas las escuelas. Pues bien: En aquel entonces mi casa de campo (soy hijo de la gleba) nunca se cerró y la llave de la casa que teníamos en el pueblo estaba detrás de la persiana. Ponga mucha gimnasia y deje su casa abierta. Vamos a ver que sucederá.
Sabe Vd. que el colectivo de maestros de los colegios del Estado es el más tocado de depresiones y quienes más bajas tienen en la seguridad social. ¿Por qué todo eso? Porque los niños se han vuelto salvajes y he leído de algunos alumnos que han meado (perdón) en el bolso de la señora o señorita maestra.
Y en Inglaterra los ingleses no quieren verse torturados por los alumnos y el gobierno se ve en la necesidad de importar maestros de la Commoewlt.
Y yo nunca he oído decir que el colectivo de los colegios privados o concertados sufran depresiones. ¿Porqué unos sí y otros no? ¿Será por la gimnasia?
Un consejo de viejo: Dígale a su amigo de Andalucía que no estropee lo que funciona bien y que arregle lo que funciona mal
Acabo con un pequeño inciso: Yo no milito en ningún partido; mi partido es el del Reino de Dios. Alabo lo bueno de cualquier partido y rechazo lo malo de cualquier partido. A la hora de votar voto el menos malo, porque para mí bueno no hay ninguno, de acuerdo a mi ideario cristiano. No estoy personalmente contra Vd. Cristo nos manda respetar las autoridades y orar por ellas. Y yo lo hago. Mi carta no es de quien está en la oposición. Yo no me opongo a las personas, sino a las ideas, cuando las encuentro torcidas. Y para mi lo es su consigna de “más gimnasia y menos religión”. El sistema educativo, según Vd, necesita una remodelación. No creo le baste la gimnasia.
Hasta la próxima Sr. Presidente.
Rafael Carbonell m.ss.cc.
Monasterio de La Real
Palma de Mallorca.