TEOLOGIA Y RELATIVISMO

Una obra de José A. Sayés.

 

José A. Sayés acaba de publicar en la editorial BAC un libro que lleva por titulo “Teología y relativismo. Historia de una crisis de fe”. El autor, profesor de teología fundamental en la Facultad de Teología de Burgos y, asimismo de antropología teológica en CEU-S Pablo de Madrid, ha publicado numerosos títulos de teología y filosofía y algunas de sus obras están traducidas al francés, al polaco y a otros idiomas. Por ello quisiéramos hacerle algunas preguntas sobre este último libro.

 

  1. ¿Por qué el titulo “teología y relativismo”?

El 18 de abril de 2005 me encontraba en la plaza de San Pedro cuando el entonces cardenal Ratzinger en la misa Pro pontifice eligendo se refirió a la “dictadura del relativismo”. Recuerdo que sentí una sacudida en todo mi cuerpo, porque aquella expresión había sintetizado en dos palabras la crisis más profunda que afecta al mundo y también, en otra medida, a la teología. Allí mismo comencé a pensar y a tomar  notas.

 

  1. ¿Dice que afecta al mundo y a la teología?

Los obispos españoles en el documento que publicaron el año pasado “orientaciones morales ante al situación de España”, dieron en la diana cuando, hablando de la sociedad española, analizaron las causas del relativismo moral que vivimos. Hoy no se reconoce, en muchos ambientes, otro tipo de conocimiento que no sea el empírico, el propio de las ciencias, y se vive en un subjetivismo moral que rechaza la existencia de la ley natural y no acepta otras leyes que las que surgen del parlamento. Ello nos lleva, según los obispos, a un nihilismo, es decir, a una sociedad que no cree ya en valores permanentes.

 

  1. Pero ¿afecta también el relativismo a la teología?

Me remito a los obispo españoles que han publicado también otro documento con le titulo de “Teología y secularización”. Si se lee con atención, uno se percata de que no hay campo de la fe que no esté afectado por la duda o por la interpretación relativista.

 

  1. ¿De donde y cómo ha surgido esta situación?

Una cosa que para mi está clara es que la situación de hoy no ha surgido del Concilio Vaticano II, sino de la teología de la secularización que entró en el posconcilio en la teología y que nada tenía que ver con él. Era la teología de A.J.T. Robinson (Sincero para con Dios), Bonhöffer, H. Cox, etc. Se habían inspirado en el pensamiento de K. Barth, Tillich y Bultmann y nos arrancaron las certezas de la fe. El concilio había hablado de “sana autonomía de las realidades temporales” (GS 36) y aquí se hablaba de secularización y de laicismo. Y son completamente distintos. El caso es que nos arrancaron la fe en muchos seminarios. Yo lo viví en mi propia carne.

 

  1. Pero ¿sigue esa teología?

Claro que sigue. Ante la existencia de un mundo secularizado como el de hoy, la tentación de muchos teólogos es la de reducir el contenido de la fe a parámetros laicistas para que pueda ser admitida por el hombre de hoy. Por ejemplo, sigue existiendo la tentación de presentar a Cristo como uno más en la historia de las religiones. Personalmente estoy convencido que el libro del Papa “Jesús de Nazaret”, viene a responder a ese intento secularizante. Y no entremos en el campo de la moral.

 

  1. Pero ¿no habrá también otras causas que hayan motivado este relativismo?

Bueno, a mi modo de ver, ha influido también el hecho de que, hasta el Concilio, había en  la Iglesia una filosofía común, el tomismo, que posibilitaba el entendimiento entre todos. Hoy el tomismo está muy relegado y han entrado filosofías que, como la filosofía trascendental y la fenomenología conducen a un claro subjetivismo. Con ello no quiero decir que en ellas no haya algo de positivo; pero creo que hay que volver a un sano realismo, tomando del tomismo lo que sigue siendo válido y mejorando otras cosas que en él tienen que ser mejoradas. Es decir, hoy necesitamos un discernimiento que muy pocos poseen. Por mi parte ya publiqué la obra “Cristianismo y filosofía” (ed. Edicep) en la que buscaba una nueva síntesis filosófica.

 

  1. En resumidas cuentas ¿es usted pesimista u optimista de cara a esta situación?

Un hombre que cree en Cristo necesariamente es optimista. Una Iglesia que es capaz de publicar el Nuevo Catecismo, es una Iglesia que sabe lo que cree y sabe a dónde va. Y un hombre que publica “Teología y relativismo”, es alguien que cree en la Verdad y en la posibilidad de llegar a ella.

JOSÉ MARIA IRABURU