DEUS CARITAS EST
Benedicto XVI: "quien acaba con el amor, acaba con el hombre"

El Papa enfatiza en su encíclica la importancia del amor en el cristianismo. El amor une al hombre con Dios, al igual que a los hombres entre sí, algo esencial en el mundo actual.

 

  25 de enero

 

Benedicto XVI redactó su primera encíclica en alemán, su lengua materna, durante sus vacaciones de verano.

Benedicto XVI mantiene que el amor a Dios y el amor entre los humanos es esencial en el mundo actual en el que a menudo se realizan llamamientos al odio y a la violencia. "En mi primera encíclica quiero hablar del amor que nos dona Dios para que nosotros lo repartamos...", comienza el Papa.

La Iglesia no debe sustituir al Estado

El Papa hace una encendida defensa del amor y la caridad a lo largo de su primera encíclica, presentada oficialmente este miércoles en El Vaticano, en un mundo donde con frecuencia se relaciona "el nombre de Dios a la venganza".

"La Iglesia no puede ni debe emprender por cuenta propia la empresa política de realizar la sociedad más justa posible. No puede ni debe sustituir al Estado. Pero tampoco puede ni debe quedarse al margen en la lucha por la justicia. Debe insertarse en ella a través de la argumentación racional y debe despertar las fuerzas espirituales, sin las cuales la justicia, que siempre exige también renuncias, no puede afirmarse ni prosperar. La sociedad justa no puede ser obra de la Iglesia, sino de la política. No obstante, le interesa sobremanera trabajar por la justicia esforzándose por abrir la inteligencia y la voluntad a las exigencias del bien", dice en otro párrafo.

42 párrafos redactados en alemán

El texto doctrinal titulado "Deus caritas est" (Dios es amor) fue escrito en alemán, la lengua materna del pontífice y fue presentado en el Vaticano simultáneamente en español, francés, inglés, alemán y sobre todo en latín, idioma oficial de la Santa Sede.

La primera encíclica de Benedicto XVI, que en su versión en español tiene 77 páginas y cuenta con 42 párrafos, se inicia con un pasaje de los Evangelios que resume la visión cristiana de Dios, del amor y de cómo debe desarrollarse en el hombre.

Dos partes diferenciadas

"Dios es amor y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él", escribe el Papa al citar la epístola de San Juan.

La encíclica está dividida en dos grandes secciones: una dedicada a la "unidad del amor en la creación y en la historia de la salvación" y otra a la caridad, entendida como "el ejercicio del amor por parte de la Iglesia", y muestra su personal estilo de profesor universitario, didáctico y a la vez de agradable lectura.

Amor físico

El Papa rehabilita el amor, incluso físico, aunque advierte que el "eros degradado a puro sexo, se convierte en mercancía, en simple objeto que se puede comprar y vender, más aún, el hombre mismo se transforma en mercancía".

En la segunda parte, el Papa alemán, reconocido teólogo, analiza la dimensión eclesial y social del amor y aborda el concepto de la caridad como "ejercicio del amor por parte de la Iglesia". Para el Papa alemán el binomio "amor-caridad" será "siempre necesario incluso en la sociedad más justa".

Amor - caritas

"El amor —caritas— siempre será necesario, incluso en la sociedad más justa. No hay orden estatal, por justo que sea, que haga superfluo el servicio del amor. Quien intenta desentenderse del amor se dispone a desentenderse del hombre en cuanto hombre. Siempre habrá sufrimiento que necesite consuelo y ayuda. Siempre habrá soledad. Siempre se darán también situaciones de necesidad material en las que es indispensable una ayuda que muestre un amor concreto al prójimo".