|
LA FOTO DEL DOMINGO |
|
|
Domingo 18 del tiempo Ordinario Ciclo C
|
|
Ricos ante Dios
Una vez le preguntaron a un niño qué quería ser de mayor, y el respondió sin pensarlo: -Yo de mayor quiero ser rico-. Muchos estudian y trabajan con la única obsesión de ser ricos. Como en nuestro mundo casi todo se compra y se vende, parece que el dinero, los medios materiales, son imprescindibles. El dinero abre puertas, da poder, ofrece posibilidades, incluso provoca asombro y envidia en los demás. ¿Es malo el dinero y el poder?
La
respuesta a la pregunta que nos hacemos está en
Contaba recientemente una periodista en una emisora de radio, una experiencia que se le quedó grabada. Estando parada con su coche en un semáforo, se acercó un hombre a pedirle ayuda. En esos momentos no disponía de nada para darle. Pero aquel hombre, con una mirada un tanto melancólica, le dijo: -Si no tiene nada para darme, al menos míreme, que soy un hombre. Los ricos empedernidos no miran con amor a los demás. No tienen tiempo para preocuparse de los demás. Siempre están reunidos, o de viaje, muy ocupados, buscando el modo de aumentar su tesoro. El Señor le dijo a aquel hombre rico, dispuesto a darse la gran vida: -Necio, esta noche te van a exigir la vida. Lo que has acumulado ¿de quien será? Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios. San Pablo nos dice en la segunda lectura: -Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios, aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra… Como nos dice la primera lectura: Hay quien trabaja con sabiduría, ciencia y acierto, y tiene que dejarle su porción a uno que no ha trabajado. Esto es vanidad. Lo justo, lo cristiano, es trabajar buscando siempre el bien común, y tratar de ayudar al que más lo necesite. En su día te llevarás contigo todo el bien que hayas hecho Juan García Inza juangainza@ono.com
|
|
|
Nuestra Parroquia de Sto. Tomás de Aquino de Murcia (España), ya ha sido erigida en SANTUARIO DE LA DIVINA MISERICORDIA. El primero de España. Puedes encomendarnos tus intenciones a la dirección de correo indicada. Las tendremos presente ante el Cristo de la Divina Misericordia que preside el templo. |