LA FOTO DEL DOMINGO

 

Domingo 18º del Tiempo Ordinario

La Transfiguración del Señor

(Ciclo B)

 

 

 

NO TENGAS MIEDO

 Queridos amigos, hoy quiero hablaros del MIEDO. Sí, has leído bien, del MIEDO. Pero no en el sentido de que te acerques a Dios por miedo o con miedo. La Religión que  nos dejó en Señor no es la RELIGIÓN DEL MIEDO. Hay miedo cuando no hay amor, cuando se teme algo. Y se teme algo cuando uno no tiene la conciencia tranquila, o no tiene confianza, o tiene un concepto equivocado de Dios, o de la persona a la que teme acercarse. No voy yo a hablarte de ese MIEDO REVERENCIAL, que alguna vez puede estar justificado cuando falla el amor.  Uno de los dones del Espíritu santo, como sabes, es el SANTO TEMOR DE DIOS. Que no es el miedo a Dios, sino el respeto que el hombre, como criatura, debe tener a su Creador. Hoy se ha perdido en muchísimos sectores de la humanidad creyente el respeto a Dios. Tengo que decir que ni al Padre, ni al Hijo, ni al Espíritu Santo se les tratan siempre con delicadeza, o con educación, o con simple tolerancia… Se habla mucho del respeto a los demás, de la práctica democrática de saber escuchar y valorar la opinión de los demás, la persona del otro, el diálogo pacífico y armónico. Pero esto mismo que pedimos para los demás, y para nosotros mismos, no se vive generalmente con Dios. Se blasfema tranquilamente, se  niega a Dios el derecho a ocupar el centro de la vida, se le margina, se le arrincona, se convierte en objeto de burla, de risotada despiadada cuando algún signo nos habla de su presencia. Hay ambientes y lugares que la palabra Dios está contraindicada, y a los que representan externamente la religión les está prácticamente vetada la presencia si no quieren exponerse a ser el blanco de todas las miradas sarcásticas de la concurrencia. Es lamentable que esto sea así, que se siga repitiendo con Cristo la experiencia  de hace dos mil años.

Pero quiero decirte que no tengas MIEDO  dar la cara por Dios Padre, por Cristo, por el Espíritu Santo. Si tú, que eres amigo de Jesús, que eres cristiano no estas dispuesto a manifestar la fe que tienes, ¿Quién lo va a hacer? Ya sabes lo que dijo El  una vez, y está recogido en el Evangelios: QUIEN DÉ LA CARA POR MÍ ANTE LOS HOMBRES, YO DARÉ LA CARA POR ÉL ANTE MI PADRE CELESTIAL. PERO QUIEN SE AVERGÜENCE DE MÍI ANTE LOS HOMBRES YO ME AVERGONZARÉ DE ÉL ANTE MI PADRE CELESTIAL.

Amigo, no interesan para nada los que se esconden para rezar, los que disimulan su fe, los que no van a Misa porque los demás se ríen, o lo hacen a escondidas para que no se burlen de él. Esa actitud no me sirve para nada. ¿Crees que así vamos a sacar adelante el Reino de Dios? ¿Piensas que así se salvan las almas? Hoy, en estos momentos, la Iglesia, nuestra Iglesia, el grupo de mis hermanos y amigos, está necesitado de valentía, de audacia, de amor sincero, de coraje para decir a pleno pulmón: YO CREO EN CRISTO. ¡No Lo dejes solo! ¡No permitas que se rían de Dios! ¿Para qué estamos nosotros? ¿Para qué estás tú? ¡Con que desvergüenza muchos se manifiestan ateos, increyentes, enemigos de la fe! Mientras tanto los creyentes, o los que se dicen creyentes, andamos dudando, criticando, tirando piedras contra nuestro propio tejado, destruyendo la unidad y la comunión de la Iglesia.

¡Por favor! Decídete a demostrar con tu vida que la fe es el mayor don que nos da Dios después  de la vida. Si la vida es sagrada, ¿qué será la fe? ¿Se puede contar contigo? ¡Anda, deja el miedo a un lado y lánzate a la calle a predicar la Verdad con tu testimonio y tu palabra! El Señor está contigo. No te faltará su ayuda. Hay que contrarrestar la tremenda invasión de materialismo y paganismo con una siembra masiva de fe sencilla, aunque sea tan pequeña como un grano de mostaza. De ti depende que otros Le conozcan. ¿Puede confiar en ti?

Recuerda los que dice el señor después de las Transfiguración: NO TENGAIS MIEDO.

                                              Juan García Inza

                                        juangainza@ono.com

 

 

Nuestra Parroquia de Sto. Tomás de Aquino de Murcia (España), ya ha sido erigida en SANTUARIO DE LA DIVINA MISERICORDIA. El primero de España. Puedes encomendarnos tus intenciones a la dirección de correo indicada. Las tendremos presente ante el Cristo de la Divina Misericordia que preside el templo.