LA FIESTA DE HOY

 

La Asunción de Nuestra Señora

15 de Agosto

 

 

 

La Bienaventurada Virgen María

 

         Celebramos la gloria de María. Esta fiesta de nuestra Madre es como la síntesis de todas las fiestas de la Virgen, la gran Fiesta. La Santísima Trinidad la recibe en el Reino de los Cielos culminado su tiempo en la tierra, para regalarle lo que se merece: la Gloria eterna.  Ella fue en la tierra la mujer de la Fe absoluta, sin condiciones, que le llevó a una entrega total a la Voluntad de Dios. El Señor, por medio del Arcángel san Gabriel le propone ser madre del Hijo de Dios, y ella pide explicaciones, ya que quería ser Virgen. Pero para Dios nada hay imposible: el que todo lo hizo de la nada, ¿Cómo no va a poder depositar en el vientre de aquella humilde nazarena el germen de ese cuerpo humano en el que se encarnaría el Redentor? Si el hombre puede ya hacer fecundaciones in vitro, ¿Cómo Dios no va a poder fecundar con su poder un cuerpo humano, al que se uniría el Verbo de Dios, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad para llevar adelante sus planes de salvación?

         María dijo SI, y el Verbo se hizo carne en su seno por obra de Dios. Y en su momento nacería sin menoscabar su virginidad. Y María se convertiría así en madre de Dios, por ser la Madre del Hijo de Dios, y en Dios hay una unidad perfecta entre las Personas que forman el Misterio de la santísima Trinidad, el Ser de Dios.

         Y ese cuerpo santísimo, de cuya carne tomó el Verbo para hacerse hombre, y que lo dio a luz, y lo alimentó, y cuidó durante tanto tiempo, y que además era inmaculado, no podía corromperse en la tierra como el resto de los mortales. Quiso Dios adelantar en ella, tras su dormición, la resurrección que tendrá lugar al final de los tiempos para todos. Y fue subida, acogida en el Reino de los Cielos, en la Gloria de Dios. Ella ya es Bienaventurada, ya goza feliz de la presencia de Dios, de la compañía del Hijo glorioso. Ella, la nueva Eva, triunfó, por la Gracia de Dios, sobre el pecado y la muerte. Y viva desde el Cielo nos contempla, nos cuida, nos ama y ayuda para ir seguros por el camino del bien.

         Y la Virgen ha querido manifestarse a lo largo de la historia en diversas ocasiones y lugares a personas que necesitaban su presencia, o serían portavoces de sus mensajes de salvación. Podemos, y debemos, hablar con Ella sabiendo que está a nuestro lado. Solamente nos pide que seamos sencillos, y amemos a Dios con toda el alma. Y al mismo tiempo seamos apóstoles de la Verdad de Dios, anunciadores de la Voluntad divina.

         En este día tan bonito en el centro del verano, felicitamos a María  por el gozo que ya disfruta, y nos unimos a las preocupaciones que le causamos los hombres. Ella quiere nuestro bien. Nosotros pedimos en la celebración de hoy que algún día podamos gozar de su compañía en el cielo. Como decimos en el salmo responsorial, prendado está Dios de su belleza. Y nosotros como hijos muy amados, la miramos con admiración y asombro, y le decimos: Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

 

                                                                  Juan García Inza

                                                                    juangainza@ono.com

 

 

 

Nuestra Parroquia de Sto. Tomás de Aquino de Murcia (España), ya ha sido erigida en SANTUARIO DE LA DIVINA MISERICORDIA. El primero de España. Puedes encomendarnos tus intenciones a la dirección de correo indicada. Las tendremos presente ante el Cristo de la Divina Misericordia que preside el templo.