LA FOTO DEL DOMINGO

 

Domingo Tercero de Cuaresma

(Ciclo C)

 

 

 

 

Frutos de conversión

 

 

CONVERSION (Etim. Del Latín clásico converto, conversio, cambiar).

Conversión es la vuelta al Padre del que se había alejado por el pecado. También se aplica a los que descubren y entran en la Iglesia Católica.

 

 La conversión es cambio de vida, fruto de un encuentro con Jesucristo que nos lleva a ver la vida centrada en El y ordenada en la moral. La conversión es una gracia de Dios otorgada por los méritos de la redención de Cristo que murió en la cruz para reconciliarnos con el Padre. La conversión es esencial para ser discípulos de Cristo y salvarnos.

 Ya que todos somos pecadores, todos necesitamos continua conversión.

 No lo dejes para mañana...

San Agustín retaba a los paganos que retrasaban su conversión con semejantes palabras: ‘Si ya lo has pensado, si ya lo tienes decidido, ¿a qué esperar? Hoy es el día, ahora mismo; no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy’. Dejarlo para luego es exponerse a dar marcha atrás; no todos los días estás decidido, no a toda hora estás preparado para este paso’.

 Pero no daban el paso, por temor a un cambio demasiado brusco; y, al verlos indecisos y afirmando que lo harían cualquier día, arremetía con una lógica aplastante: ‘Si ahora no te animas, ¿por qué dices y crees que lo harás algún día? No estés tan seguro, te costará más que hoy; quizás no tengas ya deseos del cambio; las fuerzas contrarias volverán a la carga’. ¿Por qué dices que alguna vez lo harás?, ¿tendrás oportunidad?, ¿seguirás con vida mañana?, ¿te dará Dios la gracia de la conversión? Teme a Cristo que pasa y no vuelve.

 Al demonio le encanta ilusionar a la gente y engañarla con la conversión de mañana; a Dios le gustan las cosas hoy y ahora: Hoy es el día de la conversión. “Hoy, si escucháis su voz, no endurezcáis el corazón”.

 Por qué me convertí al catolicismo. Gilberto K. Chésterton, famoso escritor inglés:

 ¡Una catedral! A ella se parece todo el edificio de mi fe; de esta fe mía que es demasiado grande para una descripción detallada; y de la que, sólo con gran esfuerzo, puedo determinar las edades de sus distintas piedras...

 Recuerdo especialmente ahora estos dos casos: unos autores serios lanzaban graves acusaciones contra el catolicismo, y, cosa curiosa, lo que ellos condenaban me pareció algo precioso y deseable.

 La experiencia de los siglos.

Sólo la Iglesia Católica puede salvar al hombre ante la destructora y humillante esclavitud de ser hijo de su tiempo…  Y los católicos, muy al contrario de todos los otros hombres, tienen una experiencia de diecinueve siglos. Una persona que se convierte al catolicismo, llega, pues, a tener de repente dos mil años.

 Hace ya mucho, sin embargo, que la Iglesia Católica probó no ser ella una invención de su tiempo: es la obra de su Creador, y sigue siendo capaz de vivir lo mismo en su vejez que en su primera juventud: y sus enemigos, en lo más profundo de sus almas, han perdido ya la esperanza de verla morir algún día.

          Estamos en tiempos importantes, donde merece la pena dar un SI a Cristo y a la Iglesia. Precisamente porque en muchos ambientes no está bien visto. Pero es que lo que no está bien visto es el bien, la honradez, el sentido común, la fidelidad a la verdad, la valentía de dar la cara por Dios. Es urgente que los cristianos demos frutos. Si no lo hacemos estamos perdiendo el tiempo. Nuestra responsabilidad es grande.

         San Pablo nos ha dicho: EL QUE SE CREE SEGURO, ¡CUIDADO!, NO CAIGA.

         Hoy el Señor se acerca a ti, como lo hizo con aquella higuera. ¿Encuentra fruto? ¿Todo el fruto que El desea encontrar? Saca las consecuencias.

 

    Juan García Inza

 

 

  

Nuestra Parroquia de Sto. Tomás de Aquino de Murcia (España), ya ha sido erigida en SANTUARIO DE LA DIVINA MISERICORDIA. El primero de España. Puedes encomendarnos tus intenciones a la dirección de correo indicada. Las tendremos presente ante el Cristo de la Divina Misericordia que preside el templo.